Mexico 68: modelo para armar

La idea de este proyecto es crear un archivo de memorias en proceso siempre abierto.

Comenzamos con una serie pequeña de entrevistas, escogiendo a personas que participaron de diferentes formas en el movimiento del 68 pero cuyas voces se mantienen en los márgenes de lo que son las memorias más dominantes o las ya (casi) oficiales.

 

Partimos de una serie de entrevistas que realizamos en el 2012 al calor de una serie de eventos y nuevos movimientos sociales que traían guiños a los eventos del 68: crisis política, renovación de la idea de una politicidad cotidiana e innovadora en sus métodos, comienzo de una serie de nuevas preguntas por la democracia...

* Fotografía de Óscar Menéndez.

Llegamos al D.F. el día después de las elecciones, en el pico de acciones de #YoSoy132, con sus carpas en diferentes puntos de la ciudad. En todas las entrevistas, emergían sintonías entre la sacudida que traía el presente y lo que había sido el 68 mexicano. 

 

En todas las entrevistas, se enfatizó  una forma de recuerdo del movimiento que traía los meses y años después de la masacre de Tlatelolco de diferentes modos y en diferentes prácticas (asamblearias, visuales, filosóficas, literarias).

 

Casi que como un caleidoscopio, el pasado va componiéndose tras los contornos y giros de cada presente que de él cristaliza imagen.  La idea de este proyecto es esa: un pasado cuyas figuras van cambiando a partir de otras voces.   El título que elegimos y que toma inspiración en la novela de Cortázar publicada en 1968,  juega con la posibilidad de un 68 que es más un efecto-68 en lugar de un punto de origen. En la historia mexicana, se trata de un momento clave, las más de las veces citado como parteaguas en las formas de comprender la política. Frente a esto, nos planteamos cómo desestabilizar un poco la noción de modelo para abrir las memorias del evento singular, las rupturas, los instantes que cristalizaban un cambio en la experiencia que vinculaba las diferentes prácticas.